5 soluciones para disminuir el alto consumo energético de los cultivos de cannabis

El impacto ecológico de los cultivos intensivos podría convertirse en una catástrofe ambiental.
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El cannabis es un producto agrícola que requiere de altas cantidades de agua en cultivos extensivos y de grandes cantidades de electricidad cuando se cultiva en interiores. Por otro lado, la distribución y el empaquetado de los productos tiene un alto costo para el ambiente.

Si tener un negocio de cannabis legal es ya de por sí complicado, tener uno con buenas prácticas ecológica es aún más difícil. A continuación, te presentamos algunas alternativas que la industria está adoptando para revertir su impacto ambiental. 

  1. Agricultura regenerativa

La agricultura regenerativa y los cultivos con suelo vivo a menudo logran tener reducir completamente su huella de carbono. Este tipo de agricultura prioriza la salud ambiental primero y segundo, su intención de cultivo comercial. 

Un paso más allá de la agricultura orgánica, este tipo de cultivo se desarrolla con la luz del sol, agua de pozo, ingredientes naturales y compostaje en un sistema de circuito cerrado. El sistema permite que los nutrientes provenientes de ambientes nativos contribuyan a remediar el suelo, purificar el agua y regenerar activamente el ambiente en lugar de dañarlo. 

En California este tipo de prácticas sostenibles pueden ser identificadas por los consumidores mediante a certificados como Sun and Earth Certified.

2. Tecnología pro ambiente

Actualmente, la huella ecológica del consumidor y los productos tienen la siguiente huella ecológica.

3. Leyes para un empaquetado sostenible

Las compañías con buenas prácticas ecológicas son conscientes de los materiales que usan en sus productos. El empaquetado pasa por temas como el envío de los productos al cliente final, así como, el paso de la fabricación del producto a tiendas y distribuidores. 

Política pública sobre este tema podría permitir que nuevas tecnologías surjan para solventar el problema. Entre ellas: cambio de plástico por vidrio, paquetes biodegradables, papel corrugado, almohadillas de aire para materiales reciclados, bioplásticos de cáñamo, entre otras. 

4. Métodos de transporte bajos en emisiones

Para reducir la huella ecológica en las industrias a nivel general, cada una de las flotillas debería de optar por alternativas al combustible fósil, entre ellas, la electricidad, el gas natural o los biocombustibles. 

5. Cambio en las actitud del consumidor 

Los consumidores también tienen responsabilidad en la crisis climática, por tanto, sus acciones a la hora de adquirir productos pueden estar influenciadas en los principios sostenibles de las empresas. 

Disminuir el gasto energético daría al Estado, a las comunidades y al país podría traer mayores utilidades a las compañías locales mientras que se satisface la necesidad de los clientes. 

Por último, los consumidores con mentalidad sostenible pueden en este momento escoger marcas con certificación sostenible, o bien, sembrar sus propios jardines y de ser posibles, bajo métodos de agricultura regenerativa. 

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Escrito por:

Redacción