Inglaterra: Un cultivo de cáñamo da trabajo a los refugiados por la guerra

Un cultivo de cáñamo en Inglaterra ayuda a lo migrantes a salir adelante
Compartir:

Un cultivo de cáñamo en Inglaterra se ha hecho conocido por recibir y dar trabajo a lo inmigrantes de varios países. Se trata de la ciudad de Oxfordshire casa de la famosa Universidad de Oxford y ahora se ha convertido en una especie de refugiados del cáñamo.

En Reino Unido, el cannabis medicinal es legal desde el 2018 y los cultivos de cáñamo son permitidos siempre y cuando se cuenten con las licencias respectivas para subproductos con extractos de cannabidiol (CBD) o sus fibras.

La cooperativa con la iniciativa de enseñar a los inmigrantes y refugiados cómo trabajar con el cáñamo es Hempen Organic. Ya que una de las principales preocupaciones de este grupo poblacional es encontrar dónde vivir, los representantes del proyecto lanzaron el programa “Growing Solidarity”, cuyo enfoque es ayudar con trabajo y vivienda.

De acuerdo con informes, en el Reino Unido existen al menos 10 millones de refugiados, por lo cual existe una verdadera solidaridad para ayudarlos con su adaptación a la sociedad.

“Trabajamos con la gente a través de sesiones semanales en nuestra finca y en los barrios locales. Juntos intercambiamos habilidades, compartimos conocimientos, combatimos el aislamiento social y construimos resiliencia, con la naturaleza como base”, cuenta Patrick Gillett uno de los encargados del proyecto.

Esta organización fue creada además para mejorar la inclusividad y contribuir a la no discriminación de estas personas.

La iniciativa busca dar empoderamiento a las personas de forma “interactiva para cultivar, cocinar, comer y compartir, mientras abordamos las barreras para acceder a alimentos saludables y nutritivos, incluido el cáñamo”, explica.  

Por su interesante trabajo, el equipo de Hempen Organic fue reconocido por la institución “Ciudad de Santuarios del Reino Unido” quien otorgó una distinción por su trabajo anual.

Esto les ha abierto las puertas para trabajar con distintas instituciones de bien social. Con su proyecto y la ayuda del equipo pueden desarrollar diferentes productos a base de CBD que tienen que importar ya que la situación de las licencias comerciales es complicada en este momento.

Los cultivadores exigen que se cambie la interpretación del “régimen de licencias” ya que no beneficia la producción cooperativa tanto como la industrial.

Compartir:

Escrito por:

Daniel Gómez