OMS revisa por primera vez en 82 años la evidencia científica y terapéutica del cannabis

538 0

Una reciente reunión del Comité Especializado en Drogodependencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Suiza demostró por primera vez en 82 años, una nueva postura del órgano de salud más importante de las Naciones Unidas con respecto a las propiedades terapéuticas del cannabis.

Gracias al avance mundial del tema y la necesidad de un nuevo enfoque, la organización DrugScience en el Reino Unido ha producido un detallado reporte basado en evidencia científica sobre el cannabis y su resina.

Dicho reporte conducido por 4 expertos, presenta pruebas de su valor medico en enfermdades como cáncer, síndrome de estrés postraumático (PTSD), convulsiones, dolores crónicos, espasticidad y otros.

La doctora Suzanne Hill, representante del Comité recibió a los profesionales y han emitido un documento de pre revisión oficial del tema que será completado en la próxima Comisión de Narcóticos en 2018. En la reunión contó con la presencia de dos grupos expertos además de DrugScience, entre ellos el Drug Policy Consortium y la Asociación Internacional de Hospicio y Cuidado Paliativo.

Los grupos abogaron por que el comité cambiara inmediatamente su agenda basado en el informe. Sin embargo, la OMS declinó este punto.

cannabis-forest-discovered-near-london-police-say-its-larger-than-a-soccer-field-the-inquisitr

En el informe, la OMS acepta el incremento del uso del cannabis con fines medicinales, la emergencia de productos farmacéuticos elaborados a base de cannabinoides y asegura que la planta nunca ha sido sujeta a una revisión crítica formal por parte del comité (ECDD, siglas en inglés).

Hasta el momento, la OMS advierte sobre los riesgos de la sustancia ilegal con mayor popularidad basados en la última evaluación internacional de 1924 y 1935. Dichas evaluaciones con serias carencias en rigurosidad científica culminan con la Convención de Estupefacientes de 1961 donde se catalogó la sustancia con un nivel de peligrosidad alta y sin ningún valor medicinal.

Bajo esta premisa, los 197 países firmantes aceptaron seguir las recomendaciones de la OMS lo que ha llevado a algunos países a tomar serias cargos punitivos incluidos la pena de muerte o el encarcelamiento por el consumo de una sustancia que ha demostrado científicamente ser menor perjudicial que el alcohol.

Más aún, la idea de que el cannabis no es medicina es hoy día menos plausible que al momento de la desición en 1934 y debido a sus efectos terapeúticos más de 18 países tienen acceso a un mercado regulado. Se estima que son ahora alrededor de 200 millones de estadounidenses los que tienen acceso a estos programas.

La interpretación que la OMS hace y su estatus legal debido a las Convenciones de Estupefacientes hace que todo tipo de estudio se convierta en un martirio de permisos y trabas. Por ejemplo, para que los países desarrollen este tipo de estudios sobre los daños se necesita una licencia de financiamiento que en su mayoría quedan archivadas o tomadas por intereses farmacéuticos.

La emisión del documento y la revisión de la OMS podría cambiar el plano de las cosas. Ya que la organización ha sido cuestionada por desechar anteriormente la evidencia científica, una revisión moderna podría atender la necesidad de millones de personas a nivel mundial que se ven afectados de una u otra forma por hacer uso de la planta.

Leave A Reply